(Fuente: chharliee)
Nos empeñamos en cosas sin sentido. A depender de alguien, en creer que lo grande y bonito es mejor, que las cosas baratas son las peores. En pensar que un ferrari, calmara nuestra impotencia, y nos hará más felices. ¿Sabes? Lo mejor no es eso. Lo mejor es levantarse, y tener a alguien al lado que te diga “Buenos días princesa, ¿Qué tal has dormido hoy?.” Lo mejor es mirarlo cada día o que te lo encuentres por casualidad… y que te mire, y te sonría, y se te ponga esa cara de tonta. Lo mejor es recibir un mensaje que te alegre el día. Lo mejor es que te llame tu mejor amiga para salir hoy por la noche, y comeros la ciudad a trocitos. Lo mejor es tener a alguien que merezca la pena. Las verdades a la cara aunque duelan, y mandar a tomar por culo las mentiras, con mentiroso incluido. Lo mejor es dejarse llevar. El mundo, la vida, y acciones que hagamos en un momento determinado, pondrán a cada persona en su lugar, a cada nube en su cielo, a cada “rey” en su trono, a cada perdedor en su banquillo, a cada payaso en su circo, a cada puta en su esquina y a la gente perversa y sin corazón en la calle de la soledad.
Mas de 100 mentiras.
Tenemos memoria,tenemos amigos,tenemos los trenes,la risa,los bares,tenemos la duda y la fe, sumo y sigo.
Tenemos urgencias,amores que matan,tenemos silencio,tabaco,razones,tenemos Venecia,tenemos Manhattan,tenemos cenizas de revoluciones.
Tenemos zapatos,orgullo,presente,tenemos costumbres,pudores,jadeos,tenemos la boca,tenemos los dientes,saliva,cinismo,locura,deseo.
Tenemos el sexo y el rock y la droga,los pies en el barrio,y el grito en el cielo,tenemos Quintero,León y Quiroga,y un bisnes pendiente con Perdro Botero.
Mas de 100 palabras,mas de 100 motivos para no cortarse de un tajo las venas, mas de 100 pupilas donde vernos vivos,mas de 100 mentiras que valen la pena.
Tenemos un as escondido en la manga,tenemos nostalgia, piedad, insolencia, monjas de Fellini, curas de Berlanga, veneno, resaca, perfume, violencia.
Tenemos un techo con libros y besos, tenemos el morbo, los celos, la sangre, tenemos la niebla metida en los huesos, tenemos el lujo de no tener hambre.
Tenemos talones en Aquiles sin fondos, ropa de domingo, ninguna bandera, nubes de verano, guerras de Macondo, setas en noviembre, fiebre de primavera.
Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas, que importa, lo siento, hasta siempre, te quiero, hinchas del atlei, gángsters de Coppola, verónica y cuarto de Curro Romero.
Tenemos el mal de la melancolía, la sed y la rabia, el ruido y las nueces, tenemos el agua y, dos veces al día. el santo milagro del pan y los peces.
Tenemos lolitas, tenemos donjuanes; Lennon y McCartney, Gardel y Lepera; tenemos horóscopos, biblias, coranes, ramblas en la luna, vírgenes de cera.
Tenemos naufragios soñados en playas de islotes son nombre ni ley ni rutina, tenemos heridas, tenemos medallas, laureles de gloria, coronas de espinas.
Tenemos caprichos, muñecas hinchables, ángeles caidos, barquitos de vela, pobre exquisitos, ricos miserables, ratoncitos pérez, dolores de muelas.
Tenemos proyectos que se marchitaron, crímenes perfectos que no cometimos, retratos de novias que nos olvidaron, y un alma en oferta que nunca vendimos.
Tenemos poetas, colgados, canallas, Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma, abuelos que siempre ganaban batallas, caminos que nunca llevaban a Roma.
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A mil millas…